En el Tratado de San Ildefonso de 1777 Portugal cedía a España en
el golfo de Guinea las islas de Fernando Póo, Annobón, Corisco y ambos
Elobeyes, así como el litoral continental comprendido entre los cabos Formoso y López. Este acuerdo, que fue ratificado en El Pardo al año siguiente, constituyó la base jurídica de la presencia española en Africa
ecuatorial.
El Convenio franco-español de 1900 (firmado en París) fijó los límites territoriales de la Guinea Española frente a los dominios de Francia, reduciendo el espacio continental de Río Muni a unos 26 000 kilómetros cuadrados y dando forma geográfica al territorio que décadas después se convertiría en la independiente República de Guinea Ecuatorial
Delimitación Territorial.
Pérdida de espacio: España renunció a sus pretensiones sobre una amplia zona norte y este que conectaba con el río Muni y los territorios de la África Ecuatorial Francesa. Zona continental: El territorio quedó limitado a la comarca de Río Muni, encajonado entre el Camerún francés y el Gabón francés. Islas soberanas: Se reafirmó el control español sobre Fernando Poo (hoy Bioko), Annobón, Corisco y los Elobeyes
Consecuencias Históricas
Cierre colonial: Marcó el fin de la expansión y el inicio de la ocupación efectiva de los territorios asignados a España en el continente africano.
Base estatal: Esta frontera trazada desde Europa definió el marco geográfico, administrativo y humano que heredó el proceso de descolonización y la posterior independencia del país en 1968
