El tener toda la documentación en regla, y en vigor, no quiere decir que sea sinónimo de concesión de una nacionalidad española. En ocasiones, se pueden observar conductas contrarias a la buena fe, y conducta cívica, que pueden dar al traste con esa documentación, porque lo que cuenta, no es la apariencia de una documentación en regla, sinó que ésta, sea efectivamente correspondida en la realidad, y a ella, se atenderán las consecuencias.