Los Inspectores de Hacienda cobran un complemento variable (bonus) que depende de objetivos de recaudación y calidad, pudiendo oscilar entre unos 18.700 € y más de 30.000 € anuales, según su categoría y el cumplimiento de un baremo que valora la agilidad, la detección de economía sumergida y los acuerdos con contribuyentes, con bonificaciones especiales pactadas en años específicos, como los 125 millones de euros para la plantilla en 2025.
Cómo funcionan los bonus
- Sistema Mixto: El bonus se divide en un 70% subjetivo (desempeño, equipo, dedicación) y un 30% objetivo, basado en el «Baremo de Inspección».
- Baremo de Inspección: Mide el cumplimiento de actuaciones programadas, la complejidad de los casos y el descubrimiento de bases imponibles ocultas.
- Coeficientes de Calidad: Se aplican modificadores (positivos o negativos) por:
- Agilidad: Recompensando inspecciones rápidas y penalizando demoras.
- Calidad Técnica: Uso de técnicas de detección de economía sumergida.
- Acuerdo: Por pactar con el contribuyente y reducir litigios.
- Resultados: Importe regularizado y mejora del cumplimiento voluntario.
- Impacto en el Salario: Los bonus pueden suponer una parte significativa del salario total, llegando a ser un 25% del salario anual, según algunas estimaciones.
Acuerdos recientes
- 2025: Se acordó un fondo de 125 millones de euros para la plantilla, condicionado a un aumento en la recaudación del IRPF y el IVA.
En resumen, el bonus no es una cantidad fija, sino una retribución variable ligada directamente a la eficacia y calidad de su trabajo, con cifras que varían anualmente y por puesto, pero que alcanzan cuantías elevadas
Fuente IA
